.
Confusos, perturbadores, silenciosos, destructivos.
La angustia de una felicidad incompleta, efímera, que depende de lo que depende. El castillo que con tanto esfuerzo construyo día tras día, se desmorona con tu sola presencia.
Y debo volver a como era en un comienzo, volver a dibujar mi felicidad, colorearla con mis colores preferidos.
Y ver pasar los días, inventándome una sonrisa, mientras espero que llegue el momento en donde tu corazón y el mío, ya no sean dos desconocidos.
.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




No hay comentarios:
Publicar un comentario