martes, 3 de noviembre de 2009

Gackt.














Regrets - Malice Mizer ♬♬♬



http://www.youtube.com/watch?v=YyG4AFzl4Dw
























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Piano.

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Aquellos momentos de rabia, desesperación, angustia, nostalgia; la misma tristeza que dura más de una noche, se adhiere a ti y no te deja vivir en paz. Esos deseos de gritar, de llorar, de arrancarte el cabello con las manos, que el techo se te caiga encima. Ese torrente de sensaciones, cada una más desagradable que la otra, es apaciguado por tu música. Adquiere forma, me extiende la mano invitándome a tus brazos. El calor de tu cuerpo me relaja profundamente, me concentro en respirar, cierro los ojos y disfruto del momento. Ese sonido tan mágico, descomunal; comienza lento, delicado, elegante, tus manos parecen acariciar las teclas; se mueven con fluidez, como si nadaran sobre ellas; cada nota es preciosa, perfecta, dura lo necesario, lo suficiente para que siga sonando dentro de mi cabeza. Extraña capacidad de llenar un espacio, creciendo como un gigante, obteniendo fuerza; una melodía tormentosa, angustiante, que inspira melancolía, te sugiere recordar. Comienzo a divagar en mis pensamientos, la emoción es inmediata, llega tranquilamente; algo empieza a mecerse en mi estómago, mientras mi pecho se oprime con fuerza.

Me pregunto cómo alguien es capaz de crear tanta maravilla. Un talento, un don, ¿Qué se necesita para esto? Tus manos, blancas como el marfil, parecen mimetizarse con cada una de las teclas, tu cuerpo se mueve al compás de la música, aquel sentimiento impetuoso, desgarrador, parece bailar a mí alrededor; me seduce, coquetea, cargado de deseo.

Tus manos comienzan a moverse con más rapidez, una pasa por encima de la otra, tu pie zapatea sobre el pedal, tu cuerpo va hacia delante, luego hacia atrás, presionas cada tecla con apariencia furiosa, sin embargo, las rozas como al pétalo de una flor. Aquella melodía, triste, desolada, de pronto se transforma en una repleta de furia. La forma de un animal hambriento, salvaje, sediento; el cual muestra sus dientes antes de atrapar a su presa, llena todo el espacio en mi mente. Su víctima corre raudamente intentando escapar, buscando un refugio. Pero la melodía vuelve a calmarse, aquel animal salvaje se cansa, comienza a deambular con el hocico abierto tragando grandes bocanadas de aire. Pero de pronto, y sin siquiera pensarlo, vuelve a correr, esta vez con mucha más prisa que antes, parece volar, sus largas patas saltan por el aire mientras observa lascivamente a su presa.





Un minuto fue necesario, para que acabara con él, muy lentamente























Kyosokyoku ♬♬♬




Parte 1 :

http://www.youtube.com/watch?v=OBOH5mvq59I


Parte 2 :

http://www.youtube.com/watch?v=VYlAC7xgVXo&feature=related



























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